Canadá y Alemania prometieron hasta 300 millones canadienses a LawZero, la fundación sin ánimo de lucro de Yoshua Bengio. Bengio ganó el premio Turing y hoy advierte de que los agentes entrenados aprenden a engañar. El dinero financia Scientist AI, un sistema pensado para explicar pruebas y no perseguir fines propios.