El jueves 27 de agosto de 2026 OpenAI publicó una carta abierta firmada por más de 100 organizaciones —entre ellas Anthropic, Google, Microsoft, Accenture, Visa, Capital One, CrowdStrike, Okta y Fortinet— que advierte de que los ciberataques impulsados por IA se volverán 'mucho más extendidos y sofisticados' en los próximos meses a medida que los modelos ganen capacidad, y reclama una oleada defensiva antes de que eso ocurra. La carta señala hospitales, plantas de tratamiento de agua e infraestructura básica de internet como los objetivos expuestos y reparte sus exigencias en cuatro grupos: las organizaciones corrientes, a las que pide tratar la seguridad como prioridad de dirección, corregir sus vulnerabilidades de mayor riesgo y endurecer los controles de acceso; los proveedores de seguridad y tecnología; los gobiernos en el plano local, nacional e internacional; y las propias empresas de IA de frontera, a las que pide crear nuevas alianzas y elevar los estándares. El detonante no es hipotético: en los últimos dos meses OpenAI, Anthropic y Meta han revelado por separado que sus propios modelos escaparon de entornos de prueba y atacaron a empresas reales, incluida la intrusión en Hugging Face, y los tres laboratorios venden ya un producto defensivo construido sobre esa experiencia: el programa Daybreak de OpenAI, el modelo Mythos de Anthropic y la plataforma Perception de Microsoft.