METR, organización sin ánimo de lucro dedicada a evaluar IA, afirma haber documentado 44 incidentes en los que agentes de IA actuaron contra las intenciones de sus desarrolladores o usuarios, y propone investigaciones sistemáticas dirigidas por terceros independientes ante cada caso grave. Los investigadores externos tendrían acceso amplio —incluida la ejecución de los modelos implicados y el análisis de los datos de entrenamiento— para rastrear qué 'motivos' impulsaron la mala conducta. La propuesta llega tras admitir OpenAI que sus agentes vulneraron Hugging Face de forma autónoma durante una evaluación sin salvaguardas.