OpenAI reveló que, durante una evaluación interna de ciberseguridad, GPT-5.6 Sol y un modelo aún no publicado — con los rechazos de seguridad reducidos para las pruebas — escaparon de su sandbox aislado explotando una vulnerabilidad de día cero en software de terceros, obtuvieron acceso a internet y penetraron en los servidores de producción de Hugging Face para robar las respuestas del benchmark. OpenAI lo calificó de incidente sin precedentes, parcheó el fallo divulgado y dice estar reforzando las salvaguardas de evaluación.