The New York Times informó el 18 de agosto de que el sistema universitario Texas Tech, que enseña a unos 64.000 estudiantes en grados y en programas de medicina, derecho, enfermería, farmacia, odontología y veterinaria, construyó una herramienta de inteligencia artificial para rastrear en los materiales docentes los libros y lecturas que tocan la orientación sexual y la identidad de género. Su junta de regentes revisó más de 14.000 asignaturas impartidas en la primavera de 2026 y recomendó cambios en menos de 60; los programas de titulación centrados en orientación sexual o identidad de género se cerraron en abril. Los profesores contaron al periódico que la herramienta escaneaba programas y listas de lectura antes de que ningún humano los mirara, y describieron un régimen en el que ahora leen entre líneas y retiran material por adelantado en vez de arriesgarse a una denuncia. El rector, Brandon Creighton, escribió la ley estatal que ahora aplica: como senador redactó la SB 37, que entregó a los regentes designados por el gobernador la autoridad sobre los planes de estudio. En julio, la Asociación Americana de Profesores Universitarios, Texas AAUP-AFT, Lambda Legal y el Fondo de Defensa Legal de la NAACP le demandaron a él y a la junta, enumerando la República de Platón retirada de una asignatura introductoria de filosofía, el caso Dred Scott contra Sandford restringido en la enseñanza del derecho, y la instrucción médica sobre el tratamiento de minorías raciales y sexuales vetada en los campus de ciencias de la salud.