Un programador dejó que Astra, el modelo más nuevo de OpenAI, jugara el rompecabezas Portal de Valve sin ayuda humana. Pulsaba teclas como una persona y congelaba el juego mientras razonaba, con unas 3.300 llamadas a herramientas. La partida costó 571 dólares en tokens y su autor se niega a llamarla una prueba de referencia.