Andrej Karpathy le entregó a Claude Opus 5 el párrafo inicial de El Señor de los Anillos, un presupuesto de un millón de tokens que ronda los 10 dólares y una sola instrucción: renderízalo en three.js. El modelo trabajó unas dos horas y produjo cerca de 5.500 líneas de código que montan la escena de forma procedural. Karpathy calificó el resultado de tosco, pero dijo que marca el fin de la época en que medíamos a un modelo pidiéndole un SVG de un pelícano en bicicleta. También puso nombre a la debilidad que quedó al descubierto: el modelo no puede ver de verdad lo que construye, así que tuvo que revisar su trabajo tomando capturas de pantalla, despacio y una y otra vez, equivocándose por el camino.