La policía de Seúl detuvo a siete personas por hackear hospitales, universidades y empresas con IA generativa. El grupo robó 8,2 millones de registros y exigió 360 millones de wones, unos 272.000 dólares, a 38 víctimas. El líder ya está ante la fiscalía y la policía dice haber recuperado todos los datos personales.