Los fabricantes de servidores que arman equipos para Microsoft, Google y Oracle han empezado a avisar a esos clientes de que los sistemas con chips de IA de Nvidia costarán más de un 15 por ciento adicional en muchos casos, en material que se enviará desde principios de 2027. Las subidas alcanzan a los sistemas insignia Vera Rubin y Grace Blackwell, y varían según la generación del chip y la configuración de memoria. La causa declarada no es el silicio de Nvidia sino la DRAM que lo rodea: los precios de memoria se han disparado porque Samsung, SK Hynix y Micron no dan abasto con la demanda de IA. Nvidia no hizo comentarios.