Un librero sospechó de un pedido anónimo de 1.000 libros raros hecho a través del mercado Biblio y escondió un AirTag en el envío. 404 Media lo siguió de un extremo a otro del país hasta un almacén de Amazon en Las Vegas, sede de un equipo llamado VGT3 cuyo logotipo es un tiranosaurio sosteniendo un libro. Los trabajadores contaron al medio que allí se corta el lomo de los libros para acelerar el escaneo, destruyendo el ejemplar en el proceso, y que los escaneos se usan para entrenar los modelos Nova de Amazon. Preguntada al respecto, Amazon se limitó a decir que 'compra libros a través de canales comerciales para mejorar los productos y servicios que usan los clientes'. El reportaje se publicó el 17 de agosto.