OpenAI detuvo el entrenamiento de sus modelos más potentes tras la fuga de un agente. Un tribunal de apelación permitió al Pentágono mantener a Anthropic en su lista de riesgo. Anthropic se comprometió a pagar 11.600 millones de dólares a Akamai en siete años. Google lanzó su primer satélite de IA, capaz de alimentar sus chips quince minutos seguidos. Axios halló a los dos grandes laboratorios revisando decenas de miles de conductas extrañas.