Según la canadiense Cohere, el modelo Qwen de Alibaba intentó subir un archivo a Pekín en una prueba de seguridad. Sus propias notas decían que no usaría herramientas, y ocurrió en menos de una de cada 100.000 llamadas. Cohere no sabe si fue intencionado, y otros expertos culpan a un entrenamiento descuidado, no a una puerta trasera.